¿Has usado esta herramienta? Valórala
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Composio es una capa de integración alojada que da a los agentes de IA acceso autenticado a software de terceros, junto con un entorno aislado donde esas llamadas a herramientas se componen como código. Se sitúa entre el agente que ya ejecutas y las aplicaciones sobre las que debe actuar — Gmail, Slack, GitHub, Notion y unas mil quinientas más — y asume OAuth, renovación de tokens, credenciales por usuario, esquemas de herramientas y la propia ejecución.
Detrás del producto está Sampark Inc. La cobertura periodística independiente situó en julio de 2025 una serie A de 25 millones de dólares liderada por Lightspeed, llevando la financiación externa a unos 29 millones.
El tamaño del catálogo conviene zanjarlo primero, porque circulan varias cifras. La página del catálogo publica un valor preciso de 1467 toolkits, la portada de marketing redondea a 1.500+ y la de entrada de la documentación a 1.400+. El mismo reportaje de julio de 2025 describía más de 3.000 aplicaciones conectables, número que ninguna página del proveedor repite hoy. Solo el listado del catálogo puede contarse directamente: tómalo como valor de trabajo.
Lo que deliberadamente no hace define el producto tanto como lo que sí hace. Composio nunca intermedia tu modelo ni ejecuta el agente en tu lugar; el único sitio donde puede llamarse a un modelo es el entorno aislado, y solo cuando tu propio código lo pide. Modelo, prompt, bucle de orquestación y factura de inferencia siguen siendo tuyos.
La sesión sostiene el conjunto: vincula a uno de tus usuarios finales con los toolkits alcanzables, sus cuentas autenticadas y el estado de ejecución que sobrevive de una llamada a la siguiente. La creas con un identificador de tu propia base de datos, de modo que cada herramienta se ejecuta sobre las conexiones de ese usuario y no sobre una cuenta de servicio compartida.
Las sesiones no caducan por sí solas, así que un asistente conversacional debería guardar el identificador y retomarlo en vez de abrir uno nuevo con cada mensaje. El sistema de archivos del entorno aislado, las variables intermedias y el estado de las conexiones viven en la sesión; descartarla es descartar la memoria de trabajo del agente.
En lugar de cargar cientos de esquemas en el contexto del modelo, una sesión entrega al agente un pequeño conjunto fijo de metaherramientas que buscan, autentican y ejecutan sobre la marcha. El agente pide herramientas que encajen con una intención, recibe el puñado que corresponde, completa la conexión que falte y ejecuta, sin arrastrar el catálogo en cada petición.
Por defecto todos los toolkits son descubribles; acotar exige una lista explícita de slugs habilitados, o una lista de deshabilitación que conserva el acceso amplio excluyendo servicios concretos.
Composio conserva las aplicaciones OAuth de los toolkits gestionados: el usuario conecta mediante un enlace generado y esa cuenta persiste para sesiones posteriores sin volver a autenticarse. Puedes aportar tu propia aplicación OAuth cuando necesites tu marca, tus ámbitos o tu pantalla de consentimiento. Optar por la ejecución directa implica fijar tú mismo una versión de toolkit, una responsabilidad que las sesiones absorben de forma automática.
El entorno aislado es un espacio Python persistente donde el agente escribe y ejecuta código con acceso a todas las herramientas. Pandas, numpy, matplotlib, Pillow, PyTorch y reportlab ya están presentes, y el resto se instala bajo demanda. Las funciones auxiliares cubren ejecutar una herramienta, llamar a un modelo de lenguaje, subir un archivo generado, reenviar una petición de API en bruto, buscar en la web y extraer texto de PDF o imágenes.
El entorno aislado por defecto es deliberadamente modesto, con un vCPU y un gigabyte de memoria; los niveles medium, large y xlarge llegan a ocho vCPU y ocho gigabytes al crear la sesión.
Los toolkits pueden suscribirse a eventos de la aplicación conectada y empujarlos a tu agente, lo que convierte una capa de petición y respuesta en algo que un evento despierta. Las entregas van firmadas, y te corresponde verificar esa firma en lugar de confiar en la carga útil.
El camino más corto hasta una llamada que funcione cabe en cinco líneas: instanciar el cliente, crear una sesión, leer sus herramientas y pasar la lista a tu marco de agentes. El bucle no cambia; las herramientas llegan ya autenticadas.
Dos modos de integración encajan con productos distintos. Las herramientas nativas pasan por un paquete acorde a tu marco y devuelven objetos tipados en tu proceso. El MCP no exige paquete: una sesión expone una URL de punto de acceso y cabeceras hacia las que cualquier cliente compatible con MCP — Claude Desktop, Cursor, un entorno de agentes — apunta directamente. Lo primero encaja con una aplicación que construyes; lo segundo, con un cliente existente que quieres ampliar.
Existe una tercera vía anterior a las sesiones y todavía soportada: la ejecución directa hace que tu código nombre la herramienta en vez de dejar que el agente la descubra, lo que encaja con scripts deterministas y tareas programadas donde el descubrimiento es puro sobrecoste.
Las llamadas sueltas bastan para el trabajo directo. El entorno aislado se gana su sitio en operaciones masivas, transformaciones de datos y lógica de varios pasos: recuperar cincuenta incidencias, clasificarlas con una llamada al modelo y devolver tickets es un viaje de ida y vuelta en vez de cien pasos por el contexto. Las respuestas grandes aterrizan en un sistema de archivos navegable y no en el prompt.
Todo lo que el agente deja en el entorno aislado es temporal: los archivos montados desaparecen al cabo de un día, y variables y estado de ejecución pueden borrarse tras unas doce horas de inactividad. Los métodos de transferencia de archivos residen en un espacio de nombres experimental cuya superficie, advierte Composio, puede cambiar.
La limitación de tasa se aplica a la organización entera sobre una ventana fija de un minuto, y cada punto de acceso autenticado bebe de ese presupuesto compartido. Las respuestas llevan cabeceras de cuota restante, y un exceso devuelve 429 con un Retry-After que conviene respetar más que reintentar a ciegas. Cachear las definiciones en el cliente saca los datos estáticos de ese presupuesto.
Composio encaja con equipos que ya saben qué debe hacer su agente y a los que el trabajo de integración frena. Si tu producto debe actuar dentro del Gmail, el Slack o el CRM de un cliente en su nombre, el problema del OAuth por usuario es genuinamente difícil, y dejar de resolverlo por tu cuenta es razonable.
Encaja peor en dos casos. Si tu agente toca dos o tres API cuyas credenciales ya posees, una capa gestionada añade una dependencia, una factura y un techo de tasa por un trabajo que ya has hecho casi entero. Y si esperabas un agente alojado, esto no lo es.
Composio ejecuta los toolkits y conexiones que configuras, y trata la decisión sobre qué puede tocar un agente como responsabilidad tuya, no como barrera que él aporte. Una autorización demasiado amplia a un agente susceptible de inyección de prompt es una exposición real: la plataforma ejecuta lo que el agente decida.
La documentación dice sin rodeos que usar default como identificador de usuario en producción expone los datos de otros usuarios: conviene comprobarlo en revisión antes de un primer despliegue.
Ninguna plataforma de reseñas de software profesional consultada para Composio publica un tamaño de muestra reproducible, así que aquí no se cita ninguna puntuación agregada. La cobertura independiente de publicaciones técnicas consolidadas es periodismo de financiación, no pruebas de producto.
No hay aplicación de escritorio ni móvil que instalar: Composio llega a tu agente como biblioteca en tu entorno de ejecución o como punto de acceso MCP al que se conecta tu cliente. Hay un panel en navegador para ajustes, cuentas conectadas y registros, pero es administración más que superficie de producto.
Hay paquetes de proveedor para Anthropic, OpenAI, Google, el Vercel AI SDK, LangChain, CrewAI, LlamaIndex, Mastra, AutoGen y Pi. Python y TypeScript están cubiertos, aunque no todos los proveedores salen en ambos; escribir el tuyo está documentado.
Para uso directo por HTTP la versión REST actual es la v3.1; la v3 anterior sigue soportada con versiones de herramienta fijadas por defecto, de modo que las integraciones existentes no deben migrar. Una línea de comandos y un complemento de agente instalable cubren los flujos de terminal.
| Vía de acceso | Qué requiere | Mejor para |
|---|---|---|
| Paquete de proveedor (Python / TypeScript) | Paquete acorde al marco, clave de API | Agentes que construyes y alojas tú |
| Punto de acceso MCP | Un cliente compatible con MCP | Ampliar Claude Desktop, Cursor y similares |
| API REST v3.1 | Cliente HTTP, clave de API | Lenguajes sin SDK oficial |
| Línea de comandos | Instalación en terminal | Exploración local y generación de código |
Hay dos planes de autoservicio junto a un nivel empresarial a presupuesto; el modelo es una asignación mensual incluida seguida de medición por llamada, no un paquete fijo.
| Plan | Precio mensual | Llamadas a herramientas | Eventos disparadores | Soporte |
|---|---|---|---|---|
| Free | 0 $ | 100K | 50K | Portal |
| Pro | 29 $ | 100K + 29 $ de crédito | 50K | Portal, correo, Slack sobre 1K $ |
| Enterprise | Presupuesto a medida | Volumen comprometido | Volumen comprometido | Dedicado |
| Fuera de la asignación | — | 0,0003 $ unidad | 0,003 $ unidad | — |
Free suma 3 miembros de equipo, cuentas conectadas ilimitadas con tu propia aplicación OAuth y un tope firme: al límite el uso se pausa sin cobro hasta el mes siguiente o una mejora, mientras Pro sigue con exceso y topes de gasto que fijas tú. El millón mensual de tokens LLM que Composio ejecuta por ti pasa a 3,75 $ el millón.
Una asignación merece lectura atenta: los 20K de las aplicaciones compartidas que gestiona Composio son un subcupo recortado de las 100K llamadas gratuitas, no un añadido, y tu aplicación OAuth libera el importe entero. Las metaherramientas como la búsqueda nunca se facturan: solo cuentan tus ejecuciones.
Esta estructura rige para altas desde el 15 de agosto de 2026; los clientes anteriores siguen en su plan previo hasta el 31 de diciembre de 2026, y otra página publica aún los niveles antiguos. Las llamadas premium, en cambio, se facturan a todos, altas anteriores incluidas, desde el 10 de septiembre de 2026.
Las herramientas premium son la partida a modelar primero: corren sobre proveedores externos de pago y Composio traslada su precio con un 5 % de comisión, sin recargo. Una tarea de automatización de navegador o un vídeo generado cuesta órdenes de magnitud más que una llamada de 0,0003 $: la factura de un agente de investigación o de medios sigue esa mezcla, no el número de llamadas. Los complementos se apilan sobre la tarifa base — entorno aislado, ejecución directa fuera de sesión, proxy —, cada uno suma una fracción de céntimo y la mayoría queda en Pro tras una asignación gratuita.
Donde los niveles divergen de verdad es en gobernanza. Límites de tasa de API más altos, proxy KMS y retención de registros a medida son solo de Enterprise; lista de IP permitidas, BAA y retención cero son complementos desde Pro; la retención va de 7 días en Free a 30 en Pro. Un requisito firme de residencia de datos o custodia de claves te lleva a un presupuesto, mientras algunas capas competidoras publican el despliegue autoalojado como nivel estándar.
Las herramientas premium rompen un presupuesto aproximado: API de búsqueda, entornos aislados, extracción web, inferencia de modelos alojados, OCR documental y transformaciones intensivas, buena parte de lo que un agente de investigación hace a diario. Llevan techos propios más bajos, aparte del presupuesto de API de la organización: 1.000 llamadas premium por hora en Hobby frente a 10.000 en Pro. El límite general es de 2.000 peticiones por minuto en Hobby y 10.000 en Pro, por organización, así que un agente de búsqueda alcanza antes el techo premium.
Dos páginas oficiales se contradicen sobre la facturación del entorno aislado. La de precios lo presenta como complemento de pago con 0,0001 $ extra por llamada tras 10.000 gratuitas; su documentación sigue diciendo que hoy no se factura y que se planea medirlo por nivel y tiempo de ejecución. Trata el coste de la ejecución intensiva de código como no resuelto mientras discrepen.
Sobre las cifras publicadas pesa una política de uso razonable: un uso automatizado excesivo o abusivo puede acarrear la suspensión sea cual sea el nivel contratado. La licencia excluye además la reventa, el uso derivado de los contenidos de la plataforma y su recolección con herramientas automatizadas de extracción.
El almacenamiento de cargas útiles está activo por defecto y se desactiva a mano: los argumentos y los datos de respuesta de cada ejecución quedan registrados mientras un proyecto no lo corte. La desactivación solo rige para llamadas nuevas: las cargas ya almacenadas permanecen hasta caducar, y las que nunca se almacenaron no se recuperan.
Los registros de ejecución y disparadores se conservan hasta un año antes de su borrado automático, mientras la tabla de planes limita la retención a 7 días en Free y 30 en Pro. Los archivos que atraviesan una llamada esperan tras un enlace prefirmado válido una hora por defecto, ampliable por proyecto hasta veinticuatro; el objeto se elimina al cabo de un día.
Composio publica una atestación SOC 2 Type II en su centro de confianza. Las credenciales, configuraciones de autenticación y claves de API se cifran en reposo con AES-256-GCM, los tokens de cuentas conectadas se ocultan por defecto en las respuestas y los administradores pueden imponer inicio de sesión con varios factores. Conservas la propiedad de lo que envías y concedes a Composio una licencia mundial, sublicenciable y transferible para usarlo en la plataforma y su negocio. Las condiciones comprometen además a los clientes con marketing conjunto, incluido su nombre y logotipo.
Los datos de usuario de Google quedan excluidos de la publicidad, la reventa y el entrenamiento o mejora de modelos de aprendizaje automático. Los datos de la integración con YouTube llevan un tope firme de treinta días, tras los cuales se refrescan o se borran. La política enumera derechos de acceso, rectificación, supresión, retirada del consentimiento y copia de tus datos, pero cada uno se ejerce escribiendo a la dirección de soporte publicada y no con un control del panel.
No. Se encarga del descubrimiento de herramientas, la autenticación y la ejecución, mientras tu modelo y tu bucle de orquestación permanecen en tu propio entorno. La única excepción es el auxiliar opcional del entorno aislado, que llama a un modelo cuando el código que envías lo pide.
La página del catálogo enumera 1467 toolkits contables. Otras páginas oficiales redondean a 1.400+ o 1.500+, y un artículo de prensa de 2025 citaba más de 3.000, así que la cifra de referencia es el listado del catálogo.
100.000 llamadas, 50.000 eventos disparadores y 3 miembros de equipo al mes, soporte por portal y cuentas conectadas ilimitadas con tu propia aplicación OAuth. El tope es firme: al límite el uso se pausa en vez de cobrarte.
API de búsqueda, entornos aislados de ejecución, extracción web, inferencia de modelos, OCR documental y transformaciones pesadas. Se facturan a la tarifa del proveedor externo más un 5 % de comisión en lugar del precio fijo por llamada, así que la factura de un agente de investigación depende de esa mezcla.
Sí, mediante un ajuste de almacenamiento de registros por proyecto. Solo se aplica a llamadas nuevas: las cargas ya almacenadas permanecen hasta el final de la ventana de retención de un año, y las omitidas mientras estaba desactivado no se recuperan.
Nada en la comparativa actual la ofrece; el nivel Enterprise publica un proxy KMS para custodiar tus propias claves, pero el servicio en sí es solo de nube.
Las sesiones no caducan y conviene reutilizarlas entre turnos de conversación. El contenido del entorno aislado es distinto: los archivos montados se eliminan a las 24 horas y el resto del estado de ejecución puede borrarse tras unas 12 horas de inactividad.
La API devuelve 429 Too Many Requests con una cabecera Retry-After que indica los segundos hasta que se reinicia la ventana. Los límites se aplican por organización sobre una ventana de un minuto y a todos los puntos de acceso autenticados, de modo que la ejecución de herramientas y la gestión de cuentas comparten un único presupuesto.